sábado, 8 de noviembre de 2014

HERNÁN CORTÉS ESTUVO EMPARENTADO CON BELVÍS DE MONROY

El conquistador Hernán Cortés, uno de los más célebres extremeños de todos los tiempos, estuvo emparentado con los Señores de Belvís. Incluso hay que destacar que jugó un papel decisivo en la histórica partida de los Apóstoles de México desde el Convento de San Francisco del Berrocal hacia el Nuevo Mundo para iniciar su evangelización. 

Foto: Javier Timón
La relación del conquistador extremeño con Belvís es una muestra más de la relevancia que tuvo en su día el Castillo-Palacio de Belvís de Monroy y, por tanto, de la importancia de afrontar con decisión la necesidad de recuperarlo, consolidarlo y ponerlo en valor antes de que sea demasiado tarde y sólo sirvan los lamentos de la oportunidad perdida.

Si nos dirigimos a la web del Ayuntamiento de Belvís de Monroy, en el apartado dedicado a la Historia, en un documento elaborado por la historiadora Sonia García Gómez que recoge los datos histórico-artísticos de la localidad, se explica cómo y por qué se fundó el Convento de San Francisco en 1509 (franciscanos descalzos); el proceso que llevó a Juan de Guadalupe (uno de sus fundadores) "a reclutar en Belvís a un grupo de idealistas y cultos que estaban dispuestos a intentar evangelizar el Nuevo Mundo"; la desaparición del otro fundador del monasterio, Pedro de Melgar "antiguo militar y gran aventurero, que desaparece de Belvís antes de 1520" y su supuesta reaparición un año más tarde en Nueva España como Pedro El Melgarejo, quien "entablaría gran amistad con Hernán Cortés". Esta amistad entre ambos "explicaría la insistencia de Hernán Cortés ante Carlos V para que éste le enviara franciscanos descalzos como los únicos capaces de conseguir la conversión de los indígenas a la religión católica". Las peticiones del Conquistador de Medellín, junto a la relación de Pedro El Melgarejo con el monasterio belviso "aclara también que este noviciado de los descalzos se halla convertido en el centro más importante de la iniciación misionera durante la primera mitad del siglo XVI" concluye el documento de Sonia García.

Foto: Juan Carlos Moreno
Pero la relación de Hernán Cortés con Belvís de Monroy no se circunscribe ni se acaba con los religiosos del Convento de San Francisco del Berrocal y su principal representante Pedro El Melgarejo, sino que arranca de algo mucho más profundo. De la raíz. De la familia. Y es que el conquistador de México, el "I Marqués del Valle de Oxaca" entroncaba con la estirpe de los Señores de Belvís por parte de padre.

Según explica con detalle Tony Méndez mediante un árbol genealógico publicado en su interesante blog dedicado al apellido Monroy en Extremadura, desde sus orígenes, Hernán Cortés de Monroy Pizarro Altamirano estableció tronco común con los famosos Hernán de Monroy El Bezudo, Hernán Monroy El Gigante y Alonso de Monroy El Clavero.

Siguiendo las explicaciones del citado árbol familiar de Tony Méndez y el desarrollo histórico que nos ofrece el historiador y Cronista Oficial de Navalmoral de la Mata, Domingo Quijada González, en la aproximación histórica que realizó para el libro "Pueblos en Blanco y Negro ...del Arañuelo. Volumen 8" dedicado a Belvís de Monroy (DIVISION EDITORIAL. PubliSher Navalmoral, 1998), el parentesco del Conquistador con los Señores de Belvís entroncó a principios del siglo XV por el matrimonio entre Isabel de Almaraz (Señora de Deleitosa y por herencia de su padre Diego Gómez también de Almaraz y Belvís) y Hernán Rodríguez de Monroy (Señor de Monroy). Con dicho matrimonio, además de terminar con las cruentas luchas que mantuvieron durante el pasado siglo los almaraces y monroyes, se empezaba a forjar un inmenso poderío. Nos cuenta Domingo Quijada que "desde ahora ostentan los títulos de Belvís, Almaraz, Deleitosa, Peraleda de la Mata (que más tarde pasa a la Campana de la Mata), Fresnedoso y Mesas de Ibor, Valdehúncar, Valdecañas y otros".
Foto: Juan Carlos Moreno

De entre la amplia descendencia que tuvieron Hernán Rodrigo (Rodríguez) de Monroy e Isabel de Almaraz, nos centraremos en los dos que nos interesan para el relato: Alfonso (o Alonso) de Monroy y Almaraz, que heredó Belvís, Almaraz y Deleitosa, y Rodrigo de Monroy y Almaraz, que recibió Monroy, con lo que según señala el historiador moralo "termina la saga de los almaraces y comienza la de los monroyes".

Aquí no obstante se separan temporalmente los caminos de los dos hermanos, creando sendas ramas familiares que a través de sus hijos mantendrán luchas intestinas entre ambas facciones. Según nos cuenta Quijada "Alfonso de Monroy y Almaraz casa con Juana de Sotomayor, con la que tiene a Hernando de Monroy y Sotomayor El Gigante (su sucesor) y a Alonso de Monroy El Clavero. A la muerte de éste último (*), se adentrarán en una época de guerras con sus primos Hernán Rodrigo de Monroy El Bezudo y Rodrigo de Monroy, ambos hijos de Rodrigo de Monroy y Almaraz y de Mencia Alfonso de Orellana". Tal fue así que "la viuda de Alonso El Clavero y sus hijos pleitearán y pelearán por el señorio de Belvís, Almaraz y Deleitosa con sus parientes hasta 1461", siendo los resultados de esas grandes pugnas "manifiestos, arruinando muchos lugares, incluido Deleitosa y su castillo, que es derruido" y deteriorando la relación familiar "la propia Isabel de Almaraz estuvo 18 años prisionera de sus hijos y nietos" desvela Domingo Quijada.

Y como no hay mal que cien años dure -dice la sabiduría popular- las disputas familiares dieron un vuelco y lo que antes fueron enfrentamientos se tornaron en apoyos y arrimar el hombro, según desvela Tony Méndez en el artículo de su blog dedicado a Hernán Rodrigo de Monroy El Bezudo. En su relato nos cuenta que "a pesar de las continuas guerras que entre ellos tuvieron, El Bezudo, noble donde los hubiera, si alguno de su sangre lo necesitaba allí estaría y he ahí que los que solicitaban de su ayuda eran precisamente sus primos que tantas veces le habían combatido. Fue en 1469 (*) cuando el Maestre Solís, enemigo de los Monroyes, con más de 3.000 hombres, acorrala a Alonso de Monroy Sotomayor El Clavero y a su hermano Hernán de Monroy El Gigante, para arrebatarles Alcántara". Fué así como El Bezudo y Alonso de Monroy "lucharían juntos conquistando Zalamea".

Poco después volverían las luchas por el poder de Belvís, Almaraz y Deleitosa, pero ahora entre los hermanos Hernando El Gigante y Alonso El Clavero, y tras muchos avatares legales y con los reyes Enrique IV primero y tras su muerte con los Reyes Católicos, el Señorío acaba definitivamente bajo el poder de Hernán El Gigante en forma de Mayorazgo.

Mientras tanto, el hermano de El Bezudo, Rodrigo de Monroy, casaría con María Cortés y engendraría a Martín Cortés de Monroy, quien, según Tony Méndez "tomó parte con el grado de Capitán en la campaña llevada a cabo contra la Reina Isabel I por parte de Alonso de Monroy El Clavero, de la Órden de Alcántara, siendo éste uno de los episodios de la luenga pelea entablada por los Reyes Católicos para controlar a la nobleza". Porsu parte, Martín Cortés enlazó en matrimonio con Catalina Pizarro Altamirano y concibieron a Hernán Cortés de Monroy Pizarro Altamirano, gran Conquistador de las Américas y I Marqués del Valle de Oxaca.

Ermita del Berrocal. Foto: Juan Carlos Moreno
Volviendo a la narración del Cronista Oficial de Navalmoral, Domingo Quijada, a este último le sucede su nieto Francisco de Monroy y Zúñiga, Señor de Belvís, Almaraz y Deleitosa, al que confirman los Reyes Católicos en 1495, al morir su padre (Alonso de Monroy) y su abuelo (Hernando El Gigante)". Francisco se convierte así en Primer Conde de Deleitosa en 1529 y "funda el Convento de San Francisco (del Berrocal) de Belvís", del que se encargarán Juan de Guadalupe y Pedro de Melgar para reclutar a los frailes franciscanos descalzos que después iniciarían la evangelización de México, como nos referíamos al principio del artículo. Ahí es donde entra de nuevo en juego el papel, la influencia y la relación familiar del Conquistador Hernán Cortes de Monroy Pizarro Altamirano para convertir a Belvís de Monroy en uno de los focos estratégicos de especial relevancia para la expediciones extremeñas hacia el Nuevo Mundo del siglo XVI.

Pero volvamos brevemente al Señorío de Belvís. Durante aquellos años, además de ser el prócer del Convento, Francisco de Monroy y Zúñiga ayudó "a los Reyes Católicos y al Emperador Carlos V, y, un poco antes, en 1523, vuelve a confirmar el Mayorazgo en favor de su hija Beatriz de Monroy y Ayala". El ciclo de los Monroy en Belvís se cierra en 1544. Según Quijada "la dinastía Monroy desaparece al casarse Beatriz con el Conde de Oropesa, Fernando Álvarez de Toledo". Seguirá pues el Señorío de Belvís, Almaraz y Deleitosa, pero desde ahora bajo la casa de los Álvarez de Toledo.




Juan Carlos Moreno, 7-11-14